Soy la maestra Beatriz
Mazariego Narváez, imparto clases en un EMSaD, (Escuela Media Superior a
Distancia). Estamos en una comunidad donde solo en algunos lugares de la
comunidad hay señal de celular, estoy de forma presencial en el aula de lunes a
viernes.
Me es gratificante trabajar
con alumnos de las comunidades ya que considero que ellos son seres humanos
igual que nosotros y que buscan tener una mejor calidad de vida, existen
problemas sociales como en cualquier ciudad, como son: la drogadicción, el
alcoholismo, la escases de recursos económicos y un poco todavía la creencia de
que las mujeres no deben estudiar sino casarse.
El primer día que asistí a
mi centro de trabajo estaba contenta y un poco nerviosa, lo primero por que al
fin alguien me había dado la oportunidad de trabajar en el lugar donde siempre
había querido estar, lo segundo porque no sabia si los conocimientos que tenía
en ese momento eran los suficientes para
transmitirlos a un grupo de adolescentes y más aun por que no sabia si las
técnicas y dinámicas que anteriormente había preparado eran las adecuadas.
Ahora después de 2 años me
doy cuenta que el ser docente se aprende en el diario vivir con los alumnos,
que ellos aprenden no solo de las asignaturas que le imparto, si no también ven
en mi un ejemplo de vida.
Un día en el Emsad 39
empieza cuando llego a la comunidad, me dirijo a mi salón correspondiente,
preparo mi escritorio con todo lo necesario, paso lista y doy a conocer a mis
alumnos el tema del día, puedo empezar con una lluvia de ideas, una lectura o
bien entrar de lleno a explicar, eso en
la primera hora de clases, dentro de la segunda hora los alumnos practican lo
que en teoría ya les explique, si se da el caso, ya que las materias que
imparto son las de capacitación en Informática y es necesario que practiquen. Y
las que solo son teoría, reforzamos con cuestionarios, mapas conceptuales o
cuadros sinópticos. Pensaran: ¿si trabaja en una comunidad como le hacen los
alumnos para practicar? Algunos de ellos (muy pocos) trabajan en vacaciones o
su Papa le compran una Notebook que son las más económicas, entonces formo
equipos de 5 personas (un integrante del equipo cuenta con una Notebook) y
hacen sus practicas en la Notebook de su compañero. Lo que más me llena de satisfacción es cuando
un alumno al inicio de semestre no quiere
ni tocar la computadora, por que como todo objeto nuevo y desconocido les
da miedo interactuar con ello y al final del semestre tienen la confianza y los
conocimientos para poder operar un equipo de cómputo.
Lo que más me importa de
impartir clases es que mis alumnos aprendan, tengan las habilidades y destrezas
para (como ya dije antes) operar un equipo de computo. Y que este aprendizaje
les sirva en un futuro para cursar un nivel superior o desempeñarse
eficientemente en el ámbito laboral.
Dentro de las horas de
clases prácticas y teóricas me gusta ganarme la confianza de los alumnos, a
través del respeto mutuo y la tolerancia con el fin de que los alumnos sean
participativos y expongan sus dudas sin miedos o aporten al tema que este
impartiendo. Esto no quiere decir que fuera del salón de clases no hable e
interactúe con los alumnos, para nada, trato de ganarme su confianza y respeto,
saludándolos, preguntándoles como están, o en ocasiones se acercan para pedirme
una opinión o consejo respecto a alguna situación que estén pasando.
Una de las cosas que me
incomoda acerca de mi labor docente es que algunos temarios no los puedo llegar
a terminar. Siempre tomo nota de las tareas que le dejo a cada grupo, pero si
no llego a anotar alguna se me olvida calificarla y pues considero una falta de
respeto para los alumnos que llevan su tarea para la fecha especificada.
Dentro de todo esto siento
que debo seguir esforzándome y preparándome para desempeñar cada día mejor mi
labor docente.

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